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La Escuela

La Escuela

Aprender magia. Aprender a ser artista.

Un espacio de formación donde la magia es el punto de partida para aprender, experimentar, pensar y crear. Porque no se trata solo de conocer secretos, sino de descubrir qué podemos hacer con ellos y encontrar nuestra propia manera de hacer magia.

La magia es la materia prima. La formación es artística.

Nuestra historia

La Escuela de Magia de Valladolid nace en 2023 de la mano de Óscar Escalante y Martilda.

Desde el principio, la intención fue crear algo más que un lugar donde aprender juegos de magia: un espacio en el que alumnos de diferentes edades pudieran aprender, investigar, probar, equivocarse, compartir y crecer como artistas.

Desde entonces, la Escuela ha ido evolucionando junto a sus alumnos y ampliando su manera de entender la enseñanza de la magia.

Actualmente, las clases se desarrollan dentro del Estudio de Ilusionismo, un espacio concebido no solo para aprender magia, sino también para ensayarla, analizarla y presentarla.

Nuestra forma de entender la magia

  • Un secreto puede explicar cómo funciona un efecto.
  • Pero no explica por qué ese efecto interesa.
  • Ni qué siente el espectador.
  • Ni cómo debería presentarse.
  • Ni qué historia queremos contar.
  • Ni cuál es la mejor manera de utilizar nuestro cuerpo, nuestra voz, el espacio, la luz, la música o el silencio.

Por eso, en la Escuela no queremos limitarnos a enseñar trucos.

Queremos enseñar a pensar la magia.

A hacerse preguntas.

A entender por qué tomamos determinadas decisiones.

A conocer diferentes caminos antes de elegir el nuestro.

A desarrollar criterio propio.

Y, poco a poco, a convertir una técnica aprendida en una pieza de magia que nos pertenezca.

Cómo aprendemos

Nuestro método parte de una idea fundamental:

La magia se aprende haciendo magia.

Por eso, las clases combinan explicación, práctica, experimentación, análisis, trabajo en grupo y presentación ante los demás.

El proceso puede resumirse en cinco verbos:

  1. Aprender

    Conocer técnicas, efectos, principios y herramientas del ilusionismo.

  2. Experimentar

    Probarlos, modificarlos y descubrir qué ocurre cuando cambiamos nuestra manera de hacer las cosas.

  3. Pensar

    Analizar qué percibe el espectador, por qué funciona un efecto y qué decisiones ayudan —o perjudican— a la magia.

  4. Crear

    Buscar una presentación propia, incorporar ideas, construir rutinas y empezar a desarrollar una voz personal.

  5. Presentar

    Hacer magia para otras personas, enfrentarse al público, recibir feedback y volver a trabajar sobre lo aprendido.

Porque una rutina no termina cuando conseguimos ejecutar correctamente un secreto.

Empieza cuando tenemos algo que merece la pena compartir con un espectador.

Un espacio pensado para aprender magia

La Escuela forma parte actualmente del Estudio de Ilusionismo de Valladolid.

Eso nos permite utilizar el propio espacio como una herramienta más de aprendizaje.

Contamos con aula de trabajo, escenario, museo, biblioteca y medios audiovisuales de proyección y grabación.

Los alumnos pueden estudiar una técnica en clase, ensayarla, verla desde fuera mediante una grabación, analizar una actuación, investigar en la biblioteca y, finalmente, ponerla a prueba sobre un escenario.

Porque creemos que aprender magia necesita algo más que una mesa y una baraja.

Necesita un lugar donde poder probar.

¿Qué se aprende?

En la Escuela trabajamos diferentes disciplinas y formas de entender el ilusionismo.

Magia sencilla que parece imposible: magia visual, magia de cerca, mentalismo y magia de escena.

A lo largo de la formación aparecen cartas, monedas, objetos cotidianos, mentalismo, magia visual y magia bajo los focos.

Pero también trabajamos todo aquello que convierte una sucesión de técnicas en una actuación: presentación, comunicación, construcción de rutinas, misdirection, narrativa, ritmo, relación con el público, creatividad y teoría mágica.

Y, conforme el alumno avanza, ampliamos esa mirada hacia otras disciplinas artísticas y escénicas: dramaturgia, escenografía, iluminación, música, puesta en escena y todas aquellas herramientas que pueden ayudarnos a contar mejor aquello que queremos contar.

Porque la magia no ocurre únicamente en las manos.

Ocurre también en la manera de mirar, de hablar, de ocupar un espacio y de relacionarnos con el espectador.

Más allá de las clases

La formación no termina cuando acaba el horario semanal.

Queremos que alrededor de la Escuela exista un espacio donde compartir conocimientos, descubrir otras disciplinas y encontrarse con personas capaces de aportar nuevas miradas.

Por eso, la formación se complementa con talleres y sesiones especiales impartidas por profesionales y especialistas en diferentes materias.

También promovemos el trabajo entre alumnos, la creación conjunta, el análisis de actuaciones y la posibilidad de presentar magia ante público.

La Escuela pretende ser también una comunidad de aprendizaje: un lugar donde preguntar, investigar, compartir descubrimientos y crecer acompañado por otras personas interesadas en el mismo arte.